El ser humano, comienza a envejecer al nacer y este proceso nunca termina. A este período de declinación se le llama envejecimiento. La vida tiene su límite programado y en promedio es entre 84 y 85 años; el límite superior que se alcanza es alrededor de 100 años y solamente unas cuantas mujeres viven más de la centena.
La edad biológica es inevitable y universal.
Al envejecer se producen cambios en los órganos y en la apariencia y cuando el ser humano tiene edad media es cuando se empiezan a distinguir, pero a la medida que pasan los años se notan más, acumulándose y siendo mayormente manifiestos.

En ello, los síntomas de la senectud, varían de una persona a la otra, casi tanto como su temperamento, su posición social o las circunstancias de su muerte. En cuanto a ello, hay investigadores que se han interesado en estudiar cómo y porqué declina el sistema inmunitario en la vejez, causa que con frecuencia facilita la infección y la muerte.
En nuestros días, la medicina previene o trata eficazmente las infecciones, las lesiones físicas o la malnutrición. Sin embargo, lo que aún no puede tratarse clínicamente, depende casi por completo de la constitución genética del individuo y de su reacción al medio social.

En México diariamente 799 personas cumplen 60 años, según el Consejo Nacional de Población para el año 2015 habrá 15 millones de adultos mayores y para el 2050 sumarán 42 millones.